Hoy he anunciado la intención de presentarme a las elecciones a la Asamblea General de la FACV. En www.sorianoasambleista.com.es teneis toda la información a cerca de mi precandidatura.
Archivo para Julio 2008
Sobre una de las siete colinas del Caput Mundi, rodeado por los muros aurelianos, se alza el estado más pequeño del mundo, y a la vez uno de los más poderosos. El Estado de la Ciudad del Vaticano (que es un sujeto de derecho internacional diferente de la Santa Sede aunque compartan la máxima autoridad) es el más pequeño del mundo, con poco más de un tercio de kilometro cuadrado y con una población que no llega a los 1000 habitantes. Completamente rodeado por el núcleo urbano de Roma, el Estado que alberga una de las mayores organizaciones de la historia (la Iglesia Católica Romana) y a su máxima personalidad, el Papa, cumple 80 años, los que han pasado desde la firma de los Pactos Lateranenses entre Pio XI y Benito Mussolini, tras el periodo de la prisión vaticana.
El Estado de la Ciudad del Vaticano, más comumente referido como Ciudad del Vaticano o simplemente, El Vaticano, es considerado el heredero histórico de los Estados Pontificios, una vasta extensión de territorio hoy italiano que fue gobernado por la autoridad apostólica hasta que las tropas de la Italia reunificada sitiaron al Sumo Pontífice y conquistaron para sí la que luego sería capital, del Reino de Italia primero y de la República Italiana después.
El Vaticano es un estado independiente, sujeto de derecho internacional de pleno derecho, aunque neutral (no así la Santa Sede, que como se ha dicho ya es un sujeto de derecho internacional diferente) y junto a algunos territorios de Oceanía, el único territorio del mundo que no es ni miembro de pleno derecho ni observador de Naciones Unidas (en cambio, la Santa Sede sí es miembro observador de esta organización). Tampoco mantiene relaciones diplomáticas con otros estados, que están reservadas para la Santa Sede. Así pues no existen ni embajadores del Vaticano ni en el Vaticano. El Papa acredita Nuncios como representantes de la Santa Sede y los terceros estados acreditan a sus embajadores ante el Papa como “ante la Santa Sede”.
Pese a su tamaño, el Estado tiene su propio ejército (la Guardia Suiza Pontificia, de unos 100 hombre, todos de nacionalidad suiza y que han hecho el servicio militar al otro lado de los Alpes) y cuerpo de policía (la Gendarmería Vaticana), además de contar con la colaboración de las autoridades italianas que disponen una unidad de policia especial para colaborar con las fuerzas papales en la vigilancia de la Plaza de San Pedro, la única frontera no Schengen libre de todo tipo de controles (en el caso de los demás accesos al Estado excepto los Museos Vaticanos, la Guardía Suiza pregunta porqué se quiere entrar en el pequeño país, aunque no supone ni de derecho un control fronterizo).
Cuenta con un banco nacional, la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica y una entidad privada, conocida comunmente como Banca Vaticana y que oficialmente denominada Instituto para las Obras de la Religión (IOR) no es el banco central vaticano. El euro es la moneda de curso legal del pequeño Estado (antes lo fue la Lira Vaticana), que emite sus propias monedas, casi todas con finalidad de coleccionismo. También emite sellos, aunque estos además de ser piezas de colección son utilizados por multitud de turistas que se dirigen a las oficinas postales (Poste Vaticane) a enviar sus cartas internacionales por ser más rápidas que las italianas.
El vaticano cuenta con una pequeña red ferroviaria, que lo conecta con la italiana y que ha sido utilizado hace décadas para que Su Santidad se desplazara entre el Palacio Apostólico y Castel Gandolfo, que cuenta con derechos de extraterritorialidad al igual que una multitud de iglesias, basílicas y edificios en Roma en los que la Santa Sede o el Estado vaticano tiene instaladas sus instituciones y que están bajo autoridad papal. También cuenta con un helipuerto, desde el que el Papa se traslada al romano Aeropuerto Leonardo Da Vinci, en el término municipal de Fiumicino.
Y aunque el Papa se traslada en aviones alquilados a la aerolínea de bandera italiana, Alitalia -en serio proceso de descomposición-, el Vaticano cuenta con su propia aerolínea nacional. En virtud de un acuerdo entre el papado y la empresa Poste Italiane (la autoridad postal italiana), los aviones de la aerolínea de la que esta última es propietaria, Mistral Air se utilizan por la noche para trasladar correo y por el día para viajes destinados mayoritariamente a peregrinos (como se puede imaginas, siendo el “flag carrier” vaticano, no puede menos que contar con conexiones Roma-Lourdes).
El Romano Pontífice es el Jefe del Estado de una monarquía electiva -la última del mundo a nivel estatal-, y cuenta con la dignidad y tratamiento que corresponde a cualquier otro jefe de Estado monárquico del planeta. Además, el Vaticano puede ser denominado sin ningún tipo de rubor monarquía absoluta, pues es junto con Arabia Saudí, Myanmar (Birmania) y Brunei uno de los países del mundo que no se autodefinen como democráticos.
Su segundo de a bordo, el Camarlengo lo sucede de facto en la jefatura del Estado durante el periodo de sede vacante, aunque el día a día de las Estado lo siguen el Secretarío de Estado y el Gobernador. También los Cardenales, príncipes de la Iglesia, son autoridad del Estado en tanto en cuanto comparte importantes órganos de gobierno con la Santa Sede (la propia Curia romana, por ejemplo).
La residencia de estado del Papa es el Palacio Apostólico, en las cercanías de la Plaza de San Pedro en la Ciudad del Vaticano. Como Obispo de Roma, su residencia oficial es el Palacio Lateranense, que se encuentra en Roma aunque goza de extraterritorialidad. Su residencia de verano, Castel Gandolfo, en Italia cuenta también con extaterritorialidad. Como curiosidad cabe comentar que la extraterritorialidad (es decir, la misma consideración de las embajadas) se le concede a la Santa Sede y no al Estado de la Ciudad del Vaticano, por lo que de hecho no se puede decir que la autoridad vaticana se extienda a estos territorios, sino que están bajo la romana cátedra (Santa Sede).
En la próxima entrada profundizaremos un poco más en los entresijos geográficos y políticos de este pequeño gran Estado.
