Archivo para agosto 2009

Algunos líderes socialistas y de otros partidos del “universo progre” destacan por  no tener más política que la de la confrontación, la política del ‘no’ a todo lo que no venga de su sector ideológico. Se dedican al no sin sentido y por sistema, a lo que sea y sin razones.

A la feligresía socialista no le hacen falta razones para oponerse a nada. Ellos están por encima de todo, del bien y del mal, del ser y de la razón y por supuesto, de sus propios preceptos. Cualquier razonamiento es para ellos demagógico, aún cuando parece que Aristoteles se fijara en los socialistas -y muy especialmente en los socialistas valencianos- cuando definió la demagogia. A cualquier propuesta que no venga de su reducido espectro ideológico rapidamente la tachan de antidemocrática o interesada, precisamente cuando los propios socialistas encabezan la política del interés.

Vuelven sobre sus pasos, una y otra vez. Hundieron el régimen “democrático” durante la II República, y luego estuvieron a punto de hundir la democracia liberal durante el Gobierno de Felipe González. Ahora, vuelve a la carga contra los valores y principios más básicos en una democracia, y sobretodo, contra el respeto a los que piensan diferente que ellos.

Su reducido universo endogámico no les permite ver más allá de sus narices, o de sus intereses, por encima de los cuales está la democracia, el Estado de Derecho. No se puede dar ordenes desde el Ejecutivo a la Fiscalía, ni mucho menos a la Audiencia Nacional; no se puede vulnerar los derechos de los detenidos, ni detener a nadie por el “delito” de ser del partido de la oposición; no se puede espiar a nadie, al menos, sin autorización judicial, y mucho menos filtrar los datos de los espionajes a los medios afines, a los que se les debe favores.

Quién hace eso debe dar explicaciones a la ciudadanía, y ante los tribunales, pero ni María Teresa Fernández de la Vega, ni Afredo Pérez Rubalcaba ni ningún otro alto cargo del gobierno socialista está dispuesto a asumir su obligación democrática de responder ante el Congreso de los Diputados. No comparecerán, quizás tengan miedo de que se sepa la verdad.

No es la primera vez, ni será la última, que el gobierno socialista ignora el parlamento y se cree por encima de él y de la ley. No les importa que el Senado pida la dimisión de uno u otro ministro o que el Congreso exija la comparecencia de algún miembro del gobierno o de otros estamentos de la Administración.

La responsabilidad ni la conocen, ni se les espera. Al menos que sean realistas y que haga emigren a Corea del Norte o a Cuba, cuyos gobiernos están más cercanos a sus actitudes y a sus posiciones ideológicas.

Red PPCV

El Partido Popular de la Comunitat Valenciana cuenta desde hace poco tiempo con dos nuevas herramientas de participación de la militancia: los sitios web popularesenaccion.com y campuspopular.com.

‘Populares en Acción’ se centra en las campañas del Partido Popular y en el material para llevarlas a cabo, mientras que Campus Popular está ideada para ser un punto de formación de los simpatizantes del Partido Popular.

Ambas webs, en versión ‘alfa’, están abiertas a todos los internautas.

A finales de septiembre se disputará en Valencia en match entre los GM Gary Kasparov y Anatoli Karpov, ambos rusos y excampeones del mundo de Ajedrez. El encuentro, algo descafeinado al tratarse de partidas rápidas, se estima que será seguido por unos 10 millones de espectadores por Internet y se trata de un gran evento para Valencia, cuna del Ajedrez Moderno y ciudad con una gran afición ajedrecística: la FACV (Federación de Ajedrez de la Comunitat Valenciana) es la tercera en número de federados, tras las de fútbol y atletismo.

Sin duda, el apoyo incondicional de las instituciones valencianas, tanto desde el Ayuntamiento de Valencia como desde la Generalitat Valenciana, y el compromiso personal por el deporte y por el ajedrez de Rita Barberá y Francisco Camps, ha sido fundamental para propiciar este encuentro que afianza a Valencia en la historia del Ajedrez contemporáneo, quizás como el último lugar en el que se enfrenten los dos grandes símbolos del deporte del tablero del siglo XX. 

No hay que olvidar que Valencia no solo es la ciudad dónde nació el ajedrez moderno, sino que además es un importante foco de actividad ajedrecística, y que en nuestra Comunitat se celebran algunos de los campeonatos más importantes del mundo, como los que engloba el Festival Internacional de Ajedrez de Benidorm (con torneos de aficionados y profesionales), con más de 700 participantes en su última edición; aunque no es el único en una lista donde hay clásicos del deporte del tablero como el Open Villa de Benidorm, el Villa de Mislata o algunos ya extintos, como el Ciudad de Cullera, uno de los grandes torneos valencianos y que desapareció por la falta de apoyo de la directiva de la federación valenciana, publicamente contraria a los grandes eventos deportivos que promueve la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de Valencia.

La ciudad de Valencia es el buque insignia de la organización de grandes eventos en España. Grandes acontecimientos como la America’s Cup, los Grandes Premios de Europa de Fórmula 1 y de la Comunitat Valenciana de Motociclismo, el Valencia Open 500 de Tenis y competiciones de hípica, golf, atletismo o las candidaturas de la capital valenciana a subsede de los Juegos Olímpicos de 2016, los campeonatos del mundo de atletismo o la propuesta del President Camps para albergar los primeros Juegos Europeos sientan Valencia y la Comunitat Valenciana en la selecta mesa de los grandes destinos deportivos del mundo.

No debemos, ni podemos, vivir en el pasado ni encasquillarnos en una posición provinciana, como parace que desean los socialistas del PSPV-PSOE, en su política, que no es la de la defensa de los intereses de los valencianos sino la del servilismo a los intereses de otras comunidades. La Comunitat Valenciana es, y debe ser, el gran generador de progreso de España, el símbolo de que el futuro del Mediterráneo va mucho más allá de magníficas playas y mejores restaurantes. La promoción de la cultura, del arte, del deporte, de los grandes acontecimientos y los grandes símbolos que sitúen la Comunitat Valenciana y la ciudad de Valencia en el centro de las miradas de los turistas de todo el globo y que, como en el fondo se busca, generen un impacto económico muy positivos para todos los valencianos.

Estamos en la mejor posición de nuestra historia para situarnos como la ciudad del arte, de la cultura, de la ciencia, de la moda, el deporte, el saber hacer, el ingenio y la tradición, y todo ello combinado. No podemos permitirnos envidiar a nadie, porque lo que toca es trabajar para ser envidiados, apoyando a los grandes gobernantes que en nuestra Comunitat tienen la búsqueda del mejor futuro para los valencianos como único punto en su hoja de ruta.

Los valencianos debemos ahora dar un paso más en nuestra trayectoria como pueblo que acoge a deportistas de todo el mundo, y situarnos de nuevo en las cabeceras de los periódicos y los informativos, ahora como capital mundial del ajedrez, el más universal de los deportes valencianos.

Víctor Soriano i Piqueras (Valencia (España), 1990). Estudiante de Ingeniería de Caminos, C. y P. en la Universidad Politécnica de Valencia y de Ciencias Políticas y de la Admón. Pública en la Universidad de Valencia. Coordinador del Programa de Gobierno del Partido Popular de Alboraya, miembro de Nuevas Generaciones de Alboraya y Vicepresidente de la Asociación Valenciana de Estudiantes Universitarios (AVEU).