Que el PSOE de Alboraya centra su oposición en la mentira y el insulto fácil no lo he dudado nunca. Los propios socialistas comparten esta opinión, si no, pregúntenle al Sr. Lanuza. Pero ahora ni siquiera se molestan en ocultarlo. En el último periódico de esta organización política, publicado bajo la firma del ‘tonto útil’ José Moratal y el secretario general de los socialistas, Miguel Chavarría, aunque dirigido por la concejal Ana Bru, muestran su cara más real y desacomplejada: la mentira y el carroñerismo como su única forma de hacer política.
El sectarismo de los socialistas toma posiciones cada vez más evidentes. Ante la incapacidad del ‘líder’ que encabeza un partido roto y sin posibilidades de gobierno, Miguel Chavarría, de plantear iniciativas o realizar críticas al gobierno que encabeza Manuel Álvaro, centran su mirada en la Portavoz del Grupo Municipal Popular, la teniente de alcalde Carmen Peris, a cuya persona y no a su acción política descalifican, insultan y desprecian. No es la primera vez que los socialistas utilizan el insulto personal a Carmen Peris como herramienta para hacer a la opinión pública desatender su ruptura interna y su incapacidad para ejercer la labor de oposición, al mismo tiempo que en vez de a realizar propuestas se dedican a alabar las políticas interesadas y contrarias al interés general del gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero.
Moratal no comprende las diferencias políticas. Tiene el revanchismo y el pasado en el eje de su acción política: no le sulfuran los problemas de los ciudadanos de Alboraya, pero se gana los aplausos de los más radicales de su partido levatandose en el Pleno y gritando repetidamente “fascistas” a los concejales del Partido Popular, mientras desde los asientos del público, sus incondicionales no dudan en seguirle su juego populista al grito de “pijos” o “niños de papá”.
Pero cada vez que el PSOE de José Moratal y Miguel Chavarría giren su cabeza al pasado, el PP de Carmen Peris y Manuel Álvaro, lo hará al futuro. A cada insulto de José Moratal, una propuesta de Carmen Peris. A cada descalificación, a cada mentira, y cada falacia, un proyecto, un programa, una realidad. Y a cada mentira, una verdad.
El Partido Popular no puede centrar su acción, ni lo hará, en el insulto barato, porque tiene una realidad que atender; la de los vecinos y vecinas de Alboraya que confiaron en Manuel Álvaro en 1999, 2003, 2007 y lo seguirán haciendo en 2011. Confiaron en el partido que propuso una ciudad moderna y sostenible y construye una ciudad moderna y sostenible; confiaron en el partido que soterraría el metro tras más de 100 años de reivindicaciones ciudadanas, y está soterrando el metro; en el partido que apostaría por la educación y el deporte, y apuesta por la educación y el deporte: la Ciutat de l’Esport, los dos complejos deportivos en el casco urbano y La Patacona o el nuevo Colegio y guarderia públicos de Alboraya, son buen ejemplo de ello.
Los alborayenses apostamos por Manuel Álvaro, y vamos a seguir haciéndolo. Si la oposición no tiene nada mejor que hacer que criticar el bolso de Carmen Peris o la lengua en la que se expresa Jorge Martínez, quiere decir que los alborayenses acertaron en su apuesta. Manuel Álvaro y el Partido Popular eran la mejor opción, y en 2011, Manuel Álvaro y el Partido Popular serán reafirmados por los ciudadanos de Alboraya como la mejor opción.
