Algo así se debio preguntar el Alcalde de Alboraya, Manuel Álvaro , cuando el pasado lunes en el pleno ordinario de mayo del Ayuntamiento de Alboraya, José Moratal, Vicesecretario General del PSPV-PSOE de Alboraya y José Lanuza, expulsado cautelarmente del mismo partido se disputaron, primero en privado de manera previa a la Junta de Portavoces y después en público, en el Salón de Plenos y en el turno de ruegos y preguntas, la portavocía del Grupo Municipal Socialista.
El primero, Moratal, que fue candidato a Alcalde y que perdió el liderato del PSOE ante Miguel Chavarría, es respaldado por éste último y por la concejal Ana Bru, mientras que José Lanuza, afín a Joan Barres (ERPV) y de tendencia pancatalanista cuenta con el apoyo de los restantes concejales socialistas (Vicente Bellver, Ángeles Doménech y Maria Barres), que también han sido suspendidos cautelarmente de militancia por su partido. Esto situa a los cuatro suspendidos de militancia en mayoria frente a los tres afines a la dirección del PSOE.
Visto desde fuera es un “numerito” ridículo e indignante, aunque no sorprende a nadie. Los socialistas de Alboraya, en un mero afán electoralista, pactaron antes de las últimas elecciones municipales con el ya desaparecido partido SIA, de Joan Barres, escindido del PSOE. Este pacto les costó “colocar” a los familiares de la plana mayor del escindido SIA en puestos de salida, pero a cambio les permitió pasar de sus 3 concejales en la legislatura anterior a 7, en una corporación de 21 escaños. A pesar de ello, era por todos sabido que la ruptura acabaría llegando, sobretodo tras la elección de Miguel Chavarría como Secretario General, cercano al movimiento interno del PSPV denominado “Volem i Podem”.
Ahora, está en manos de la Dirección General de Administración Pública de la Generalitat, que está estudiando el asunto, decidir si el oficialista Moratal o el pancatalanista Lanuza asumen la portavocía de un Grupo Municipal Socialista roto (hasta tal punto que no mantienen la disciplina de voto y realizan intervenciones en el pleno como si se tratara de dos grupos políticos diferentes).
Estas son las cosas que pasan cuando por un puñado de votos se vende la ideología de un partido político a alguien como José Lanuza, partidario reconocido del pancatalanismo anexionista y defensor de los Países Catalanes. ¿Aprenderán los socialistas o reeditaran el “pacto” con el entorno del exalcalde Barres? ¿Tendremos un nuevo “SIA” o el padre de la concejala “lanuzista” los “colocará” en la ERPV que ahora lidera?
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