Alboraya vuelve a sufrir en la sesión del pleno municipal del mes de mayo de ‘energumenitis’, o simplificando, de una falta total de responsabilidad por parte de los grupos de la oposición. Si bien es cierto que la oposición municipal, siempre ha sido amiga de pancarta y altavoz, la escenificación de su ausencia más total y absoluta de cualquier atisbo de responsabilidad política llega a unos extremos peligrosos.

Irresponsable es su carencia de propuestas, como irresponsable es su ‘no’ a todo por sistema, pero más irresponsable es todavía la instrumentalización que PSOE, Ciudadanos por Alboraya y BLOC hacen de los diferentes colectivos sociales. Y es que la receta de la intranquilidad social se la conocen al dedillo: coja a un afín a su partido sin responsabilidades políticas pero con ganas de hacer carrera, dele un altavoz y un tema polémico, y dele cobertura para mentir a los ciudadanos.

Dos son los temas candentes, y dos son los temas politizados -como no podría ser de otra manera, según la forma de hacer política que tienen los grupos de la oposición alborayense-. De una parte, la Educación, con a la cabeza una Plataforma que a priori, tiene unos loables objetivos. Y es que no puedo decir otra cosa que la Plataforma por la Educación Pública de Alboraya, comparte conmigo, y con el Partido Popular, el grueso de sus opiniones; tal y como se demostró cuando la corporación municipal aprobó por unanimidad sumarse a su manifiesto. La educación es cosa de todos, y cualquier iniciativa encaminada a resolver sus problemas es bienvenida.

Pero, amigos lectores, el primer problema de la educaciín es su politización. Y esto se nos demuestra cuando la Plataforma por la Edcuación Pública de Alboraya se niega, por el momento, a reunirse con el Alcalde de Alboraya, Manuel Álvaro, para tratar los problemas de la educación. ¿Por qué? Quizás, quién sabe, porque su finalidad no es resolver esos problemas, sino servir de altavoz de ataque al equipo de gobierno del Partido Popular de Alboraya, aunque sea a costa de instrumentalizar a los niños, y transformar los colegios en poco menos que la sede de un partido político.

Por otra parte, la otra cara de la actualidad local la marca, sin duda alguna, el PRI (Plan de Reforma Interior) del Centro Histórico, que vuelve ahora a exposición pública a un periodo de presentación de alegaciones. Sobre el PRI se ha hablado mucho, en este mismo blog tiene el lector la posibilidad de resolver algunas de sus dudas, aunque ya les anuncio desde aquí que Nuevas Generaciones del Partido Popular de Alboraya tiene entre manos una campaña de información sobre el PRI.

El gobierno municipal, es resposable, y consciente de que si no se aprueba un Plan de Reforma Interior los vecinos de Alboraya continuarán con una paralización de las licencias de obra, así como se limitará a una sola altura las construcciones. Pero mientras el PP trabaja por evitar un desastre urbanístico de esa magnitud en nuestro Centro Histórico, la oposición desinforma y manipula, encabezada por la Asociación de Vecinos del Centro Histórico, que por voz de su presidenta, le niega la palabra al Alcalde de Alboraya en sus asambleas.

Y es que esta asociación no es más que otro de los brazos sociales de la oposición municipal. Una pieza más de instrumentalización política de la sociedad civil. Un ejemplo, durante el pleno del lunes, la presidenta de esta asociación insultó a los representantes de Nuevas Generaciones del Partido Popular de Alboraya, por si alguien no tenia lo suficientemente claro que sus problemas no son los que preocupan a los vecinos de Alboraya, sino que su problema son las próximas elecciones municipales. Solo me queda decirle que si tanto le gusta hacer política, abandere las siglas de un partido, no engañe y manipule mediante una asociación vecinal.

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